La relativa calma que imperaba en el noreste del Líbano se vio quebrantada este viernes por una serie de ataques aéreos de precisión ejecutados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). El objetivo principal fueron supuestos "centros de mando" y estructuras logísticas del grupo chií Hizbulá en la región de Baalbek, un bastión estratégico alejado de la frontera sur que no solía ser blanco frecuente de ataques desde el inicio del cese al fuego a finales de 2024.
El comando militar israelí justificó la operación como una medida de "autodefensa activa", alegando que las instalaciones atacadas estaban siendo utilizadas para planificar agresiones inminentes contra territorio israelí, lo que representaría una violación directa de los acuerdos de seguridad regionales supervisados por la comunidad internacional.
Ataques en profundidad y tensión regional
Los bombardeos en el Valle de la Bekaa no fueron incidentes aislados. Según informes de la Agencia Nacional de Noticias (ANN) del Líbano y fuentes militares, la jornada estuvo marcada por una actividad bélica intensa en varios puntos del país:
- Baalbek: Los misiles impactaron en la periferia de la ciudad histórica, alcanzando centros de coordinación que, según las FDI, Hizbulá intentaba reactivar.
- Ain al-Hilweh: Casi simultáneamente, drones israelíes atacaron un cuartel atribuido a Hamás en el mayor campo de refugiados palestinos del Líbano, cerca de Sidón, dejando un saldo preliminar de al menos dos muertos.
- Sur del Líbano: Se reportaron incidentes menores y detonaciones en localidades como Ayta ash Shaab y Markaba, donde las tropas israelíes mantienen una presencia vigilante en cinco posiciones estratégicas.
El dilema del desarme y la tregua
Estos ataques ocurren en un contexto político sumamente frágil. Mientras el gobierno libanés intenta avanzar en su plan de desarme de las milicias para estabilizar el país, Israel ha endurecido su postura, advirtiendo que no permitirá el reabastecimiento de armas de Hizbulá a través de la frontera siria.+1
"La organización terrorista Hizbulá utiliza sistemáticamente a la población civil como escudo para ocultar sus activos militares", declaró el portavoz de las FDI en árabe, Avichay Adraee. "Seguiremos actuando enérgicamente para eliminar cualquier amenaza a nuestros ciudadanos".+1
Impacto en la población y el patrimonio
En Baalbek, la preocupación no es solo humana, sino cultural. La proximidad de los impactos a las ruinas grecorromanas —declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO— ha encendido las alarmas de las autoridades locales, quienes temen que la vibración de las explosiones cause daños irreparables en las estructuras milenarias de los templos de Júpiter y Baco.
Por el momento, el gobierno de Beirut ha calificado las acciones de hoy como "violaciones flagrantes a la soberanía libanesa", instando a los mediadores internacionales —incluidos Estados Unidos y Francia— a intervenir antes de que la situación derive en una guerra abierta total que anule los avances logrados en el último año.